“Tenemos que saber mucho más de África”

 

 

02.07.2018
Comenzaron los Cursos de Verano en el centro asociado de Madrid con un seminario dedicado a la Estrategia de Seguridad Nacional en el que, además, se estudiaban las posibles líneas de acción para hacer frente a esas amenazas en el marco nacional y multilatera.

Hace unos días, el centro Gregorio Marañón en Madrid acogió el curso Amenazas y desafíos a la luz de la estrategia de seguridad nacional española, un seminario organizado en colaboración con el Instituto Universitario General Gutiérrez Mellado (IUGM) y en el que especialistas en diferentes campos analizaron dichos riesgos y desafíos y sus consecuencias, no sólo para España, sino también para el conjunto de la sociedad internacional. Se trata de un tema que tradicionalmente ha interesado solo a aquellos que trabajan en el entorno de la seguridad del Estado, a los especialistas y miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, pero del que cada vez más existe una conciencia difundida en la sociedad. Y ya no se trata solo de estudiar aspectos de las amenazas de integridad territorial; desde hace ya algunos años, no solo en la Estrategia de Seguridad Nacional Española sino en general en todos los diseños y estrategias de seguridad que se están haciendo en las sociedades avanzadas, hay una completa incorporación de los elementos internos y de los elementos no militares a la noción de seguridad. Aspectos como el cambio climático, la ciberseguridad o aquellos relacionados con los movimientos de población antes no se tenían en cuenta de ninguna forma, pero ahora se encuentran completamente incorporados, ya que se entiende que afectan a un concepto muy amplio de seguridad, que va más allá de su idea inicial y que abarca en realidad el mantenimiento de una determinada forma de vida.

 Haciendo pedagogía sobre la seguridad nacional

Hablamos con Carmen González Enríquez, catedrática de Ciencia Política y de la Administración en la UNED, y Vicente Hueso García, coronel del Ejército del Aire, secretario adjunto y profesor del IUGM, ambos directores del curso de verano.

¿Cómo surge la idea de organizar un curso como este, tan específico?


Carmen González, directora del curso

 

Carmen González: Es un curso que surge de una iniciativa del IUGM, una institución donde se unen la experiencia y el conocimiento del personal relacionado con el Ministerio de Defensa, o con las Fuerzas Armadas españolas en general, y con los especialistas que desde la Academia investigan en ciertos sectores. En esta ocasión, el Instituto pensó en ofrecer un Curso de Verano específicamente dedicado a los nuevos y viejos riesgos de seguridad al hilo de la aprobación, en noviembre del año pasado, de la nueva versión de la Estrategia de Seguridad Nacional 2017.

Vicente Hueso: En esta nueva Estrategia se introducen nuevos desafíos con respecto a la anterior de 2013. Y aunque consideramos que, en general, en la sociedad y en el mundo universitario, cada vez se conocen más los temas de seguridad, el saber cuáles son los aspectos y por qué se han introducido esos riesgos y esos desafíos en esta nueva versión, las razones que han llevado a incluirlos y por qué son una amenaza para España, también vemos que todo esto necesitaba un estudio científico, de ahí que lo hayamos introducido en los Cursos de Verano.


Una Estrategia de Seguridad Nacional debe estar por encima de la alternancia política, ya que implica aspectos de Estado que nos afectan a todos independientemente de nuestra ideología. ¿Cómo se consigue que no tengan un cariz u otro dependiendo del Gobierno de turno?

C.G: Esta es la segunda versión de la Estrategia de Seguridad Nacional. Hasta ahora han sido elaboradas con un consenso muy amplio y no se ha visto que hubiera ningún tipo de sesgo ideológico. Otra cosa es que pudiera ocurrir que en este país, hipotéticamente, hubiera en el futuro un Gobierno de extrema izquierda o de extrema derecha; entonces probablemente esas estrategias serían distintas. Ahora son estrategias, digamos, de centro (que es donde está el grueso de la población española, en el centro-izquierda y en el centro-derecha). Y yo creo que las preocupaciones de esa población quedan bien representadas por los partidos políticos de centro (centro-izquierda o centro-derecha) que han sido las fuerzas principales detrás tanto de la Estrategia de Seguridad anterior del 2013, como de esta del 2017.

V.H: Además, en esta Estrategia de 2017 se ha buscado un máximo consenso. No solamente a nivel político, también se ha pedido el consenso de la sociedad civil. Es decir, cuando se empezó a elaborar la Estrategia, se pidió opinión a los think tank, a los partidos políticos más representativos, a las empresas que fundamentalmente trabajan fuera de España y se encuentran con esos riesgos y amenazas… Cuando se terminó ese proceso de consulta, su elaboración, aunque es una responsabilidad del comité del Gobierno y en concreto del presidente, no ha tenido grandes voces disonantes. Yo diría que casi ninguna voz disonante.

 ¿Cómo podríamos explicar de forma sencilla qué es la Estrategia de Seguridad Nacional?

V. H.: La Estrategia de Seguridad Nacional no es más que un documento que sienta las bases para que luego el Gobierno desarrolle las políticas de seguridad nacional. Explica cuáles son las amenazas que creemos que hay que tener en cuenta y que hay que enfrentar.

C.G.: Por ejemplo, una de estas amenazas es el narcotráfico… Imagina que gobernase el país un partido que estuviera a favor de la liberalización de las drogas, de todas ellas.

 



Entonces, quizá el punto “Narcotráfico y crimen organizado” habría que modificarlo. Pero incluso en ese caso, todos los estados que han legalizado el uso de las drogas, o de algunas drogas, intentan algún tipo de control sobre el mercado de la droga. Y a eso le desafía el crimen organizado que nunca acepta ese control… Incluso países donde tú puedes comprar libremente el hachís en la farmacia tiene personas que siguen manteniendo un negocio de tráfico de drogas, que a lo mejor ya no se ocupa del hachís, pero se ocupa de las drogas de diseño, de la cocaína, de la heroína o de otras que no se hayan legalizado. Incluso, aunque se legalizaran todas, ningún estado ha legalizado (ni lo plantea) todas las drogas si tener algún control sobre cómo se ofrecen a la población. Es decir, igual que se controlan los productos alimenticios o los de la droguería, el Estado intentaría controlar la calidad y el contenido de lo que se vende como droga, y eso provocaría de nuevo por tanto también un cierto negocio para quien se salta esos controles.

 En el propio documento se trata de transmitir a la población esta cultura de defensa o de seguridad nacional. ¿Se hace suficiente pedagogía al respecto?


Vicente Hueso, codirector del curso

 

C.G.: Hay una enorme necesidad de eso, porque la sociedad español es muy poco consciente, está mucho menos preocupada que otras sociedades europeas sobre las amenazas. Se ve, por ejemplo, en la actitud hacia el gasto militar. La sociedad española admira mucho a su ejército; sin embargo cuando se le pregunta si aceptarían o no que se le dedique más fondos a la defensa, la respuesta es que no. O en el caso del terrorismo islamista, es una de las cosas que más preocupan, y sin embargo la gente no está a favor de que fuerzas de seguridad españolas puedan ir a combatir el terrorismo islamista allí donde se inicia; es decir, no en el suelo español, sino en otros países.

El propio Ministerio de Defensa lleva años con programas destinados a mejorar esta cultura de defensa a través de los propios institutos, directamente yendo a hablar a los jóvenes, para que sean conscientes de los riesgos que hay que afrontar. Porque la población española, como digo, parece no ser muy consciente de que hay riesgos.
V. H.: Si una población realmente no conoce qué es lo que hay que proteger, cuáles son las amenazas, es muy difícil que desde un punto de vista crítico y libre pueda llegar a la conclusión de que es necesaria la seguridad o la defensa. Y eso es lo que pretendemos en este seminario: transmitir, desde el conocimiento científico, cuáles son esos riesgos; y que no son teóricos, sino muy reales.


Ciberseguridad, cambio climático, infraestructuras críticas, medio ambiente, narcotráfico… amenazas globales que afectan a todos

¿De qué riesgos y amenazas trata el seminario?

C.G.: Los temas que están presentes en el curso son, principalmente, los nuevos que ahora preocupan. Hay uno tradicional, el de las amenazas externas a la integridad territorial, que es el punto esencial que motivado siempre la existencia de las propias fuerzas armadas; pero no se ha incluido aquí. Aquí se tratan los otros, los nuevos. Entre esos nuevos, la mayoría son conocidos por toda la población, muchos de ellos los sufren en carne propia y directa. El más evidente es el de la ciberseguridad, que está afectando ya no solo como amenaza al Estado y a las infraestructuras básicas para la población (como el suministro de agua o de luz), sino la amenaza de los ciberataques a las empresas… Esto muchos españoles ya lo han vivido en carne propia.

Otro es el del cambio climático como amenaza en la seguridad, no solo por el aumento de las temperaturas o el aumento de las sequías. El cambio climático es un proceso global y no solo afecta en España de forma directa, por ejemplo, con más incendios, sino también a través de los movimientos demográficos, de los movimientos migratorios… Porque si provoca una sequía mucho mayor en Marruecos o Argelia, que es lo que ha pasado este año pasado, eso tiene después una traducción en un aumento de la presión migratoria sobre España, porque muchas personas han visto que no podían vivir de las cosechas como esperaban.

 


La profesora de la UCM Xira Ruíz Campillo, hablando sobre "Los vínculos entre el medioambiente y la seguridad en España"

 


 V.H.: Otro elemento más es el de las infraestructuras críticas. Piensa en la sanidad; ahora todo es informático. Si ahora mismo te bloquean, tu médico te puede atender si tiene tu expediente médico, si no lo tiene no te puede atender… Esto, que es tan elemental, es una realidad. Hace ocho meses hubo un ataque, introdujeron un virus a todo el mundo; Telefónica fue uno de los grandes afectados. No estamos hablando de ciencia-ficción, es la realidad.
Alguien del Departamento de Seguridad Nacional me decía que todos sabemos que el medio ambiente afecta a la seguridad. La diferencia radica en la forma de tratar esa amenaza. Porque, en definitiva, cuando detectas una amenaza quieres saber cómo frenarla, cómo darle solución. Y es algo global: si un estado contamina y no respeta, nos afecta a todos.

Todos los problemas mencionados tienen difícil solución, incluso por separado; mucho más si debemos tener todos en cuenta a la vez, ya que se relacionan unos con otros, ¿no es así?
C.G.: Es un conjunto de políticas que a largo plazo tienen que ir actuando y mantenerse durante tiempo. Como, por ejemplo, el de la amenaza yihadista tras la disolución del Estado Islámico. La amenaza yihadista sigue ahí, pero ahora en vez de estar promovida desde el ISIS, desde ese Estado Islámico que prácticamente ha desaparecido, está promovida o bien desde focos nacionales en el mundo occidental, o bien desde Malí, Níger u otros puntos en África.

Y el narcotráfico, ¿qué papel juega?

V. H.: Hemos incluido el narcotráfico como amenaza porque mucha gente no sabe que todo está relacionado. El narcotráfico implica un tráfico de seres humanos, una migración irregular,… Pero, por ejemplo, no puedes concebir el terrorismo si no tiene una fuente de alimentación; y esa fuente de alimentación, la mayoría de las veces, viene del narcotráfico. Se trata, por tanto, de un elemento muy importante a evaluar.

 


El coronel Mario Angel Laborie Iglesias, del JEMAD, explicando cuáles son "Los riesgos y desafíos nacionales versus globales"


C.G: Además, el narcotráfico tiene un potencial muy peligroso de corrupción de funcionarios estatales, y eso en sí mismo también es otra amenaza al Estado.
Como decía Vicente, todo está relacionado. Ocurre, por ejemplo, con las redes de tráfico de personas en África; ya que han creado la red, muchas veces la aprovechan y no solo trafican con personas, sino trafican con armas, trafican con drogas, se convierten en redes que ayudan a los radicales islamistas a escapar o a moverse de un país a otro…

V.H.: En el caso del terrorismo en Malí, por ejemplo, cuando se dice “¿y cómo no les ayudan los países occidentales?”. El problema es que, por muchos terroristas que haya en Malí, son terroristas “de oportunidad” que están ahí porque ganan más dinero que haciendo cualquiera de sus antiguos negocios. ¿Cómo frenas eso? La ayuda humanitaria es necesaria, sí… Pero eso no frena el terrorismo… No se puede competir con esas redes desde el punto de vista económico.

Los movimientos migratorios
Uno de los alumnos asistentes de forma presencial apuntaba que a lo mejor para frenar las migraciones irregulares habría que conseguir que estas personas no tengan que salir de sus países de origen. ¿Cómo conseguir algo así?


 

C. G.: Se trata de un proceso muy largo; porque hasta ahora Europa ha vivido de espaldas a África… Desde la descolonización, los contactos han sido pequeños; y para la mayoría de los europeos África era un continente lejano, aunque físicamente estuviera cerca, pero lejano por la escasa frecuencia de los contactos y el escaso conocimiento. Eso hay que superarlo, hay que ir a África, hay que estar en África, hay que invertir en África, hay que aumentar la cooperación, apoyar la formación de los individuos en África para que cuando llegan a Europa puedan encajar en el mercado de trabajo, cosa que ahora en la mayor parte de los casos no ocurre… Hay que cambiar completamente nuestra actitud hacia África, hay que estar muchísimo más presentes en África.


¿Presentes, en qué sentido?
C.G.:
En el sentido económico, cultural y humano. Hay que estar en África, tenemos que saber mucho más de África. Y para eso los contactos humanos de los europeos con África tienen que ser mucho mayores.

Sin embargo, al ser culturas tan distintas, no podemos llegar a imponer nuestra forma de vida. Cualquier solución (desde nuestro punto de vista) que quisiéramos aportarles, ellos tendrían que desarrollarla por sí solos, ¿no?
C.G.:
Sí, pero tenemos un problema demográfico. En Europa tenemos una población envejecida, en África tenemos una población muy joven. Pero en África tenemos una población muy joven sin trabajo en África, y aquí tenemos necesidad de mano de obra. ¿Cómo se encaja una cosa con otra? Aparentemente, es muy simple: los traes de allí y que trabajen aquí. Ah, pero no funciona así. Porque esos jóvenes africanos no tienen las cualificaciones laborales que son necesarias en Europa. De modo que llegan y se encuentran con que es muy difícil que puedan encontrar un trabajo; no por dificultades legales, que también puede haberlas, sino básicamente por su cualificación, porque los tipos de trabajo que Europa ofrece son ya prácticamente todos cualificados. Es el mismo problema que tienen también los europeos con baja cualificación laboral, que el desempleo se concentra en ellos. Las personas que no han pasado de la Educación Obligatoria lo tienen más difícil, si se quedan en paro, para volver a encontrar un empleo.

Ese encaje no es posible ahora. Lo que hay que hacer, pensando en el futuro, es ir a África y crear centros de formación profesional, formarlos y traerlos cuando podamos integrarlos en el mercado de trabajo. Pero eso requiere planificación, dinero, tiempo… Es un proceso largo, pero hay que empezar ya, porque en algún momento hay que empezar un proceso largo.

Tras estas palabras, la que escribe reflexiona y piensa, en ese momento, que entonces habrá que empezar formando a los que ya han llegado en nuestro país… Pero la conversación termina casi por obligación cuando nos interrumpen y nos damos cuenta de que llevamos cerca de media hora hablando sobre un tema sumamente interesante y que, realmente, nos atañe a todos.  Habrá más ocasiones para aprender y debatir sobre los movimientos migratorios, sus causas o sus soluciones. Por ahora nos quedamos con la lección aprendida en materia de seguridad nacional, que no es poco.

Inma Luque
Comunicación UNED

Más información:
Web de los Cursos de Verano 2018
SINDISTANCIA, la actualidad de los Cursos de Verano

Edición web: Mamen Suárez